Periodo Turco

Firmano del Califa Omar an. 1690

En 1517, el territorio de Palestina fue anexionado a las fronteras del Imperio Turco. El sultán Selim I destruyó lo que quedaba de las murallas de Belén. La ciudad cayó así en una lenta ruina, de forma que los cristianos, oprimidos y perseguidos, abandonaron poco a poco el país.

Los derechos sobre la basílica quedaron divididos entre franciscanos y ortodoxos, lo que significó el inicio de continuos desencuentros, sobre todo a causa del gobierno de la Sublime Puerta, que apoyaba arbitrariamente a una u otra confesión con diversos privilegios.

En 1690, los frailes franciscanos consiguieron readquirir todos sus derechos, pero en 1757 se llegó a un nuevo y ya definitivo cambio de propiedad. Entre 1831 y 1841, el virrey de Egipto, Mehmet Alí, y su hijo, Ibrahim Pasha, liberaron Palestina del dominio turco durante un breve periodo. En esta coyuntura, los cristianos reivindicaron su derecho sobre la ciudad de Belén y, tras años de sumisión y persecución, expulsaron a los musulmanes, cuyo barrio fue destruido en 1834. Desde entonces, la mayoría de la población de la ciudad será cristiana.

Uno de los acontecimientos más significativos de todo este periodo es la agitada historia de la Gruta de la Natividad y de las disputas entre las distintas confesiones; más en concreto, la trama de la desaparición de la estrella colocada por los latinos en el lugar del nacimiento de Jesús. El conflicto fue provocado por los griego-ortodoxos el 12 de octubre de 1847 y agudizó las seculares diferencias entre las dos confesiones.

A causa de estas fricciones, el gobierno turco promulgó en 1852 un firmán que sancionaba los derechos de propiedad existentes en los santuarios cristianos (statu quo), tratando de poner paz tras siglos de desencuentro. La Sublime Puerta, como agradecimiento a los países europeos que contribuyeron a su victoria contra Rusia en la Guerra de Crimea (1854-56), concedió a los latinos mayores libertades. Durante este periodo se establecieron en Palestina muchas congregaciones religiosas que se ocuparon de escuelas, hospitales y hospicios.

La llegada de tantos occidentales fue dejando su impronta en la ciudad, visible hasta el día de hoy. En 1859 los franciscanos adquirieron Siyar al-Ghanam, el Campo de los Pastores, donde, tras las pertinentes excavaciones, quedaron al descubierto restos de construcciones de la época bizantina, lo que significa que en el lugar existía desde antiguo un lugar de culto.

Tras la caída del Imperio Otomano en 1917, y tras su derrota en la Primera Guerra Mundial, Palestina quedó bajo protectorado de Gran Bretaña en julio de 1922, sobre la base de acuerdos internacionales.

El Statu quo en Belén