Eusebio de Cesarea, 265-340

De vita Costantini, 337-340 dC

El historiador Eusebio, escritor de una biografía del emperador Constantino, dedicó mucho espacio en sus crónicas a la descripción de los lugares santos y de las basílicas que Constantino ordenó construir.
En lo que se refiere a la Basílica de la Natividad, el historiador describe la evolución arquitectónica del lugar santo, desde una simple gruta hasta la construcción de la basílica constantiniana.

La construcción de la basílica constantiniana

Y en seguida dedicó dos templos al Dios que él adoraba: uno donde la Gruta de la Natividad y otro en el Monte de la Ascensión. Porque el Emmanuel, que significa ‘Dios con nosotros’, se sometió al nacimiento en carne bajo tierra; el lugar de su nacimiento es llamado ‘Belén’ por los judíos. La piadosísima emperatriz quiso entonces embellecer el lugar del parto de la Madre de Dios con grandes monumentos, haciendo resplandecer aquella sagrada gruta con todo tipo de ornato. Poco después, el emperador la enriqueció todavía más con donaciones votivas dignas de un rey, ampliando el número de ornamentos dotados por su madre con una gran variedad de objetos de oro y plata y tejidos ricamente bordados.