Teodosio (530)

De situ Terrae Sanctae

Teodosio nació en Capadocia, Asia Menor, en el año 423. Entró al servicio de la Iglesia como lector o salmista y, según la tradición, desde muy joven dispuso su vida imitación de Abraham: como el patriarca, Teodosio dejó su tierra para viajar como peregrino hacia Jerusalén. Durante el viaje, su padre espiritual, Longino, lo invitó a tomar a su cargo una comunidad en el camino de Belén. Se convirtió así en promotor de la construcción de un nuevo gran monasterio, el Kathismus, que se llenó de monjes en muy poco tiempo.
Murió en el 529 a causa de una larga enfermedad, sobrellevada con una resignación que alcanzó niveles heroicos. San Teodosio recibió sepultura en la primera gruta en la que vivió, llamada de los Santos Magos, donde, según la tradición, se habían alojado mientras se dirigían a adorar al Niño Jesús. Este texto compara el lugar de la Natividad con el Sepulcro de la resurrección.

Lugar del Katisma

Teodosio, Los lugares de Tierra Santa
A Urbicio le llamaban ‘prepósito’ del imperio, porque lo había sido con siete emperadores del Imperio: él era quien ponía las coronas sobre las cabezas de los mismísimos emperadores y era él quien las quitaba, e incluso corregía a los emperadores.
Existe un santo lugar, a tres millas de Jerusalén: cuando la Señora María, Madre del Señor, iba hacia Belén, bajó del asnillo, se sentó sobre una roca y la bendijo.
El prepósito Urbicio mandó tallar aquella roca y la hizo moldear en forma de altar, porque quería enviarla a Constantinopla. La llevaron hasta la Puerta de San Esteban y allí no se pudo ya moverla. Una yunta de bueyes tiraba del carro que llevaba aquella piedra y, puesto que de ningún modo podían tirar de ella como antes, fue llevada al Sepulcro del Señor, y de aquella piedra se hizo un altar. Actualmente celebramos la Synaxis es aquel altar, pero está situado detrás del sepulcro del Señor.
El prepósito Urbicio murió y fue enterrado en Constantinopla durante el reinado del emperador Anastasio. Pero aquella tierra no quiso recibir a Urbicio: por tres veces su sepulcro lo expulsó fuera.