Willibaldo de Eichstätt

Willibaldo

Itinerarium Sancti Willibaldi, 723-726 d.C

Uno de las peregrinaciones más interesantes de la Alta Edad Media es la que realizó el benedictino anglosajón Wilibaldo de Eichstätt. Su itinerario se convirtió en un sugestivo testimonio de los lugares santos. El texto fue escrito al dictado por una religiosa de la abadía de Heidenheim y representa una de las principales fuentes para la descripción de Belén, el estado de la Santa Gruta y los altares que la componían.

Pozo de los Magos

De allí (Wilibaldo) marchó a Belén, donde “el buey conoció a su dueño y el asno el pesebre de su Señor” (cf. Is 1,3). Al acercarse a aquel pozo que antes había maravillado el oído (de todos), vio en la superficie del agua la figura de una estrella que se movía de una orilla a otra; se trata de la estrella que se les apareció a los magos cuando nació el Señor y les condujo fuera de Belén a los trece días del nacimiento del Señor.
Cap. 12

El Campo de los pastores

Después (Wilibaldo) se dirigió al lugar donde un ángel se apareció a los pastores diciendo: ”Os anuncio una gran alegría, etc.”. Y desde allí fue a Belén, donde nació el Señor, que está a siete millas de Jerusalén. Antiguamente, aquel lugar donde nació Cristo era una gruta excavada bajo tierra, pero ahora es una estancia cuadrangular tallada en la roca, y alrededor suyo fue excavada la tierra y retirada de allí. Encima de la gruta actualmente está construida una iglesia. Y en el lugar donde nació nuestro Señor hay ahora un altar y se hizo otro altar más pequeño, porque, cuando los peregrinos quieren celebrar la Misa en la gruta, cogen ese altar pequeño, lo llevan allí dentro en el momento en que quieren celebrar la Misa y luego lo devuelven a su sitio.
La iglesia que está sobre el lugar donde nació el Señor es una esplendorosa construcción hecha en forma de cruz.
Cap. 22