Fray Juan de Fedanzola de Perugia (1330)

Descriptio Terrae Sanctae

Pocas e inciertas noticias tenemos de fray Juan de Fedanzola de Perugia. Con todo, no fue una persona absolutamente desconocida en la historia: sabemos que fue ministro de la Provincia Franciscana de Tierra Santa a comienzos del siglo XIV y autor de una Descriptio de toda aquella región escrita para uso de los peregrinos. En una carta enviada desde Aviñón el 1 de marzo de 1329 es llamado por el Papa Juan XXII “amado hijo”. Característica de fray Juan es su vivaz y fina curiosidad, así como su inquietud por ver, entender y describir. Su obra, Descripción de Tierra Santa, que fue dada por perdida, se descubrió en un manuscrito latino de la Biblioteca Casanatense de Roma (ms. 3876) por César Cenci en 1983. Se trata de 74 hojas de pergamino de pequeña dimensión. Acarte pergamenacee di piccola dimensione. A lo largo de su sistemática descripción de todos los lugares bíblicos, nos ofrece una explicación de cómo debía de ser la Gruta de la Natividad cuando nació Jesús.

42. Camino de Belén

3. Para entender mejor cómo era el aspecto del citado lugar y de la citada cueva cuando nació Cristo, hay que saber que el camino que sale de Belén hacia el este y lleva a la llanura donde el ángel se apareció a los pastores, se doblaba un poco hacia la derecha, a las proximidades de una pequeña colina y, como a un tiro de ballesta de la ciudad, se localizaba la citada cueva excavada en la roca. De una anchura de unos dos pasos –es decir, lo que una persona puede extender dos veces los brazos– en la parte anterior, en todo su interior tiene más o menos esa anchura, no siendo más ancha de un paso en otros puntos. A la entrada, es decir, por la parte de la ciudad que da a occidente, atravesada desde la parte anterior hacia el interior, tenía una hendidura en la roca, una especie de abertura, que funcionaba como un pesebre hecho totalmente de piedra. Estaba hecho de forma tal que los animales, atados allí, podían meter la cabeza dentro hasta el cuello, bajo la roca; y aún hoy se ve allí una de esas anillas donde se atan los animales.
Descriptio Terrae Sanctae, Ms. Casanatense 3876, ed. Franciscan Printing Press, Jerusalem, 2003.