Colegios

Terra Sancta School

En 1342, la Iglesia confió a los franciscanos la custodia de los santos lugares. Los frailes entendieron muy pronto que la importancia de estos lugares santos no radica sólo en las piedras de los santuarios, sino también –y sobre todo– en las “piedras vivas” que son los cristianos locales. De esta manera, al lado de los santuarios fueron surgiendo las parroquias y las escuelas.

En concreto, hacia 1550, los franciscanos abrieron las primeras escuelas de Tierra Santa: primero en Belén y después en Jerusalén; un siglo después se crearía una tercera en Nazaret.
Estos modestos colegios, prácticamente escuelas parroquiales, además de enseñar a los niños a leer, escribir y contar y los primeros rudimentos de la religión católica, ofrecían también el aprendizaje de lenguas, especialmente italiano y francés, aparte del árabe, naturalmente. Para los cristianos era muy importante el estudio de idiomas, porque les permitía trabajar como traductores o como guías de peregrinos. Se formó así un grupo de cristianos bien instruidos que pudo sobrevivir en una situación muy difícil.

Porque, ciertamente, la época del dominio turco no fue un tiempo fácil para las escuelas, ya fuera por los problemas políticos ya fuera por la escasez de medios de los franciscanos, que hacía difícil la realización de cualquier proyecto. Aún así, la enseñanza era gratuita y los frailes proporcionaban alimento a los niños que se quedaban en la escuela hasta el mediodía.

En el diario de un peregrino del siglo XVI (el holandés Johann van Kootwyck) se encuentran las primeras referencias acerca de una escuela en Belén. Este peregrino refiere que los propios religiosos llevaban directamente la escuela; las lecciones se daban en el claustro del convento, por lo que no había necesidad entonces de otros edificios. Las instalaciones del actual colegio se realizaron en los años 60 del siglo XX.
También en el siglo XX se extendió la enseñanza a las niñas, lo que conllevó la participación de las Hermanas de San José, que hasta hoy se encargan de sacar adelante la actividad escolar femenina.

Este servicio educativo, dirigido inicialmente a la comunidad católica local, se abrió posteriormente a la comunidad greco-ortodoxa, que experimentaba las mismas dificultades que la católica. Empeño de los franciscanos fue siempre hacer todo lo posible por mantener la presencia cristiana en Tierra Santa. Por eso, a pesar de las difíciles relaciones entre las dos confesiones, el 20 de febrero de 1809 el Consejo de la Custodia de Tierra Santa tomó la decisión de permitir la presencia de estudiantes griego-ortodoxos en las escuelas franciscanas sin que tuvieran que abandonar su fe... Lo que hoy puede parecer una decisión corriente y sin importancia, hace dos siglos suponía toda una revolución.

Actualmente, el colegio acoge también a no cristianos y brinda a todas las familias su servicio de educación de niños y adolescentes. Se promueve así un rico intercambio cultural y religioso en el seno mismo de la población de Belén.

Un importante proyecto educativo desarrollado por el Colegio de Belén fue la enseñanza de la artesanía de madera, coral y madreperla, trabajos que han ayudado a muchas familias a desarrollar un fuerte sector laboral dentro de la economía de la ciudad.


El Hogar Franciscano del Niño de Belén

El Hogar Franciscano del Niño

El Hogar Franciscano del Niño es una de las muchas instituciones sociales de la Custodia de Tierra Santa. Fue fundado en 2007 como anexo al ‘Terra Sancta College’ con el objetivo de abrir una nueva ventana de esperanza, en medio de la oscuridad de la pobreza y de la miseria, para los niños que viven una realidad dolorosa. El Hogar trata de ser una tabla de salvación, una brújula que guíe a las nuevas generaciones hacia un futuro mejor y más atractivo, a pesar de las dolorosas dificultades de la vida.

El Hogar se encuentra en la ciudad palestina de Belén, en la calle de la Gruta de la Leche, a pocos metros del lugar donde nació el Niño Jesús. El centro fue creado en la casa de las Hermanas Franciscanas, que fue después reestructurada y acondicionada por la Custodia de Tierra Santa para hospedar a niños de 6 a 18 años que por diversas razones han experimentado un mundo de dolor y sufrimiento.

Entre estas razones destacan la orfandad, el divorcio de los padres, las drogas y otros problemas socio-económicos que afectan gravemente a la comunidad palestina. Todo ello urgió la necesidad de contar con un refugio para estos niños, de forma que se pudiera protegerles con seguridad. El Hogar se basa en la idea de que “una casa no es el lugar donde se vive, sino el lugar en el que se comprende”. En consecuencia, son esenciales las estrategias basadas en la formación con el objetivo de alcanzar los nobles objetivos de este Hogar.

Cf.: http://www.fbhome.ps.

La Custodia en Belén
Actividad pastoral
Actividades de servicios sociales